Dentro del consumo defensivo, un sector que les gusta —en Estados Unidos, por ejemplo, Coca-Cola—, Carrefour lo está haciendo bastante bien en Europa y se aproxima a su línea horizontal de resistencia en 17,10 euros, que es el objetivo de corto plazo. Si la tuviera, se la quedaría. El punto que no debería perder son los 16: por debajo se pondría complicado.
«Si tuviera Carrefour, sí que me las quedaba.»