La tesis parte del precedente de la IA: en bolsa no se pagó de golpe, sino capa a capa —primero el chip, luego la memoria, al final la electricidad y la refrigeración—, y los escalones tardíos acabaron dando las palas más limpias. El quantum está en el minuto uno de ese recorrido. Alguien tiene que traducir el algoritmo en los pulsos de microondas que mueven el qubit y calibrar el sistema en tiempo real. Ese terreno lo dominan hoy empresas privadas —Quantum Machines, usada por más de la mitad de la industria, Qblox y Zurich Instruments—, y la primera puerta pública sería SEEQC con una fusión SPAC todavía sin cerrar. Entre las grandes cotizadas, Keysight es la que más pisa este terreno a través de la instrumentación y el test.
«El puente clásico-cuántico.»
- Precio actual
- $347,32