Abre en Berlín su primera fábrica fuera de Estados Unidos, empujada por la demanda militar europea: podrá fabricar hasta 60 satélites al año y duplica su producción mundial. La producción arranca este otoño y el primer satélite volará a principios de 2027 en un cohete de Isar Aerospace. Detrás está Alemania, que planea gastar 35.000 millones de euros en satélites propios hasta 2030.
«Europa quiere ojos propios en el cielo y dejar de depender de Estados Unidos.»