Pasa la gorra para la carrera de la IA: coloca en Hong Kong 710 millones de acciones nuevas a 112,70 dólares hongkoneses y se embolsa 10.200 millones de dólares, la mayor ampliación de una cotizada de la ciudad. Todo va a inteligencia artificial de arriba abajo —chips, infraestructura y modelos— tras disparar la inversión un 75 %. El pero es inmediato: la dilución del 3,7 % presiona al ADR a corto.
«Todo va a IA de arriba abajo.»