Trump prohibió por Truth Social que Bombardier venda en Estados Unidos, donde vuela la mitad de sus 5.100 aviones, salvo que fabrique allí. No es el primer golpe: en enero ya descertificó los Global Express y amenazó con aranceles del 50 % a los aviones canadienses. La compañía fabrica en Kansas aviones de misión especial y en julio facturó 2.150 millones de dólares, un 6 % más. Zumitow lo describe como un peaje encubierto y avisa de posibles represalias de Ottawa.
«Si quieres vender en el mercado más grande del mundo, monta la fábrica dentro.»