Le preguntan por ella para entrar y responde con el dato que explica el sector: de cada 100 dólares invertidos en capital para inteligencia artificial, 15 van directos a chips de memoria, y los bastidores Vera de última generación de Nvidia han multiplicado por cuatro esa necesidad. Tres empresas se reparten cerca del 90 % del mercado, aunque ahora se suma la china CXMT. Su reserva es la volatilidad, y la cuantifica: el ADR pasó de 151 a 188 $ a principios de septiembre, pero antes había ido de 188 a 151 y hasta 126 en apenas diez días. No elige compañía: dice que el riesgo es acertar cuál dominará y remite a los ETFs temáticos de su propia casa.
«El medio y largo plazo de la inteligencia artificial va a seguir evolucionando positivamente. Para nosotros el riesgo es saber qué empresa dominará.»