Washington y Pekín negocian recortar aranceles sobre unos 30.000 millones de dólares de comercio antes de la cumbre Trump-Xi del 24 de septiembre. El plan rebajaría los aranceles a la energía y el campo estadounidenses y a los componentes chinos que usan sus fábricas. Scott Bessent se ve este fin de semana con He Lifeng, y Pekín ya cumple media promesa de soja y 17.000 millones en compras agrícolas. Un acuerdo daría oxígeno a los chips, a industriales como Caterpillar y a las navieras.
«Humo blanco, rally; se tuerce, susto.»