La ordena en positivo y negativo. A favor, que los mínimos han dejado de ser decrecientes y se mantienen contenidos en la zona de 24-25 €, algo que antes no pasaba. En contra, que toda la presión de los máximos decrecientes sigue ahí. Baja de temporalidad para el corto plazo y no ve rumbo: quien compró en enero está prácticamente en tablas, ligeramente negativo, en lo que se esperaba que fuera el año de Cellnex. Su conclusión es que hasta que no salga de la presión bajista y de la consolidación, lo normal es seguir esperando exactamente el mismo escenario. Añade la advertencia honesta de que el motor real del precio es el beneficio por acción, y eso es fundamental, no técnico.
«Mantener niveles de 24, buena señal, pero perforar niveles de 30 sería muchísimo mejor.»