Relevo en la cúpula de uno de los mayores gigantes del oleoducto de Norteamérica: el consejero delegado Greg Ebel se retira y coge el testigo Pat Harradence, un veterano de la casa. El titular lo enmarca en el momento —la energía calentándose con el crudo en 100 dólares— y en lo único que le importa al accionista de este perfil: sin sobresaltos para el dividendo.
«Relevo ordenado. Sin sobresaltos para el dividendo, que es lo que mira el accionista.»