El crédito basura americano vive, en su lectura, un espejismo: las empresas con peor nota pagan hoy sólo 2,75 puntos porcentuales más que el bono seguro, cerca de mínimos históricos. El problema es el calendario. Billones de dólares emitidos con cupones del 3 y el 4 % vencen en dos años y habrá que refinanciarlos al 7,5 o al 9,5 %, y las agencias ya prevén impagos cercanos al 4 % para 2026. La pieza que señala para vigilar es el préstamo apalancado, cuya factura sube al ritmo del tipo oficial.
«Si la Fed no afloja, las zombis se asfixian primero.»