Le piden un punto de entrada y no se lo da. El gráfico, dice, no es del todo malo, pero hay un detalle que le echa atrás: el rebote no ha llegado a alcanzar la resistencia clara del entorno de 48, y eso es señal bajista. Si el mercado titubea, ve 33 a medio plazo. Describe el valor como un tobogán que se desplaza con mucha violencia en ambos sentidos y que ahora está en zona intermedia, en compás de espera. Cree que a medio plazo acabará habiendo dinero en estas series, pero no sabe cuánto se tardará, y ahí mete la moraleja del consultorio: la bolsa requiere paciencia.
«Es un tobogán, y a mí en el corto me da que pudiera apoyarse en 33.»