Contextualiza que el sector farmacéutico fue uno de los grandes beneficiados de agosto, por fusiones y adquisiciones, por el momento crucial de vencimiento de patentes y porque la inteligencia artificial está acelerando el descubrimiento de fármacos. Pfizer ha subido un 13 % desde finales de julio, un canal alcista inusualmente agresivo para ella, pero las últimas velas ya se moderan y cotiza en la parte inferior del canal, con el contagio de la caída de Novartis. El nivel clave son los 27,5 $, donde está justo ahora: antigua resistencia convertida en soporte. Si lo pierde, marca 26,30 como primer stop —el 50 % de Fibonacci— y 25,58 como confirmación de que se va más abajo.
«Es una cifra clave la que nos encontramos ahora mismo, y veremos si consigue rebotar al alza.»