A un oyente que la tiene como fondo de armario le devuelve la metáfora: en un equipo de fútbol el fondo de armario está bien, pero en una cartera hay que tener titulares y mirar que no se lesionen, porque lo demás es consumir dinero. Le parece una compañía muy interesante, pero lo que ve en el gráfico es un proceso de distribución, así que no se plantearía comprar más sino recoger beneficios. Y enmarca el caso en su tesis general: lo que ve en Viscofan lo ve también en ACS, en Merlin y en Booking, en muchos valores y en todas partes del mundo. Eso es el fallo de amplitud del que habla.
«Aquí no hay que tener titulares y suplentes. Hay que tener titulares.»