Viene en caída y la vela del día anterior deja alguna esperanza de que no continúe, en parte porque el giro se produce en una zona de soporte interesante, pero no es suficiente para pensar que ya se ha visto lo peor. Lo que ha ocurrido es una imposibilidad, por dos veces muy próximas en el tiempo, de superar la zona de 358 peniques. Ahora hay que estar más pendiente de que aguanten los soportes que de pensar en revalorizaciones.
«Yo no lo veo para entrar en este momento.»