Trimestre para olvidar: pierde 1.340 millones de yuanes, más del doble que hace un año. Facturó 19.740 millones, un 8 % más pero por debajo de lo esperado, entregó 103.295 coches —plano frente al año anterior— y su margen por vehículo cayó del 14,3 al 12,1 %. La guía del tercer trimestre, hasta 121.000 entregas, también decepciona. Ni los 900 millones de su filial de robots taparon el agujero.
«Termómetro de la guerra de precios del eléctrico chino.»