Damnificada de un cambio de contabilidad, no de mercado. La consultora china SMM revisó su método y las existencias de carbonato de litio saltaron a 175.000 toneladas desde las 78.800 previas, más del doble. Los traders, que daban por hecha la escasez, se asustaron y los contratos cayeron más de un 14 % en tres sesiones, con la industria pidiendo explicaciones. Zumitow señala la cadena: si sobra material el precio se hunde, y eso golpea a los grandes productores.
«Litio barato abarata las baterías, bueno para los fabricantes de coches eléctricos y malo para las mineras.»