Un gráfico hipervolátil y roto tras lo que llama un pump and dump de manual: disparo vertical hacia los 75 $ y posterior desplome con volumen vendedor. Ahora intenta frenar la sangría pegada a la zona de la media de 30 semanas, pero la estructura no tiene ninguna base limpia ni patrón de bajo riesgo. El dato llamativo es el contrario: las manos fuertes han multiplicado su posición de forma brutal, marcando un pico de acumulación institucional histórico. Aun así no le basta.
«Tocar esto ahora mismo es pura lotería. Yo no me la jugaría, hay entradas mucho más claras y de menor riesgo.»