Gana 283,9 millones de dólares en su tercer trimestre, un 52 % menos que los 591 de hace un año, con los ingresos cayendo a 8.050 millones. La constructora recorta su objetivo de entregas de 2026 a unas 80.000 viviendas. El culpable es la hipoteca a 30 años rondando el 7 %, que espanta al comprador.
«Al ladrillo se le atraganta el 7 por ciento.»