Fundamentales con crecimiento espectacular en ventas a los que los beneficios no consiguen seguir el ritmo de forma consistente, y fuerza relativa en negativo. El gráfico le parece muy feo: plagado de velas volátiles, mechas largas y continuos bandazos, sin respetar ninguna media móvil relevante y cotizando por debajo de la de 30 semanas. Cierra con una reflexión que va más allá del valor: no hay que quedarse anclado en empresas porque en el pasado dieran buenas rentabilidades.
«El mercado ofrece alternativas mucho más interesantes ahora mismo. Hoy por hoy no merece la pena forzar la operativa aquí.»