La tesis del informe: Unitree se multiplicó por siete en su debut del 19 de agosto y cayó un 45 % en cinco sesiones, y detrás hacen cola entre treinta y cincuenta fabricantes chinos. Apostar a qué humanoide gana es un ejercicio de fe; el dinero verificable está tres capas más abajo, en reductores, encóderes, husillos e imanes, porque un reductor vale igual para un Optimus que para un Unitree. La articulación rotativa —hombros, caderas, rodillas— es la pieza más cara y la que menos gente sabe hacer bien, y sus incumbentes son japoneses: Harmonic Drive en reductores de onda armónica, con unos 2.700 millones de capitalización, y Nabtesco en cicloidales. El asalto viene de Suzhou Green Harmonic, cotizada como Leaderdrive, que suministra a Tesla, ronda el 25 % del mercado chino de reductores armónicos y tiene el objetivo declarado de llegar al 60 % vendiendo entre un 30 y un 40 % por debajo de los precios japoneses.
«Japón cediendo cuota.»